Ésta no es como las demás cagadas que te mandás para sentirte mejor. No.
Ésta es de esas que la hacés más que conciente, esa que sabés que te puede
traer 10 millones de quilombos por detrás. Que es una bomba de tiempo, y que si
explota nos vuela a todos en diminutas partículas.
Lucas y Lucía eran muy amigos, se conocían de tener clases en común y amigos en común. Lucía era MUY amiga del hermano de Lucas, Diego. Pero en el último tiempo Diego se estaba portando como un reverendo pelotudo por ende Lucía y él estaban un poco distanciados. Lucas y Lucía compartían los mismos gustos en comida, en música, en arte, en deportes, en cine y hasta en el tipo de personas con las que salían. (Todos con ciertos problemas de personalidad y múltiples trastornos). Se aconsejaban mutuamente, se escuchaban y a veces salían juntos y Diego solía molestarse. A Lucía al comienzo le preocupaba que Diego se enojara y que creara una situación de tensión entre todos, pero cuando se dio cuenta que era un pelotudo pollerudo de su novia le comenzó a chupar un hué. En los últimos meses Lucía hablaba más con Lucas de lo normal, pasaban más tiempo juntos que antes, no tenían problema en juntarse los dos sólos a tomar coca, ver fútbol o recitales y comer. Y así comenzó a sospechar que a Lucas algo le pasaba con ella. Por determinadas actitudes, y porque sus amigas se lo cantaron desde un comienzo.
Lucía hizo oídos sordos a lo que le decían todos, y ojos ciegos a lo que notaba. Se cerró en que era LUCAS. El hermano de DIEGO. Del que sabía todo de pé a pá, con detalles específicos, al que conocía perfectamente bien su manera de manejarse con las minas, y en las situaciones diversas. Era como su hermano. Nada más que eso.
Todo empezó un día que Lucas había salido de festejo toda una noche y se encontró a la mañana con Lucía que había salido a correr (Lucía era muy deportista), la invitó a su casa a desayunar y fueron todos en patota. Lucía entró y la nockeó el olor a fá que emanaba ese lugar, vió cadáveres de fernet y cerveza sobre la mesa y colillas de puchos por doquier, como no daba más de la tentación de sentir ese olor tan particular, le pusieron PLAY a Slipknot y Limp Bizkit seguido de la edición de
Hace un par de findes me encontré con Lucía en un boliche y me cuenta que Lucas había estado ahí el finde anterior y le había dicho que si no estaban todos sus conocidos no la dejaba en paz. Y Lucía es una minita a la que no tenés que calentarle la cabeza con nada, porque es débil. MUY. Más que yo a veces. Cuestión que al otro día de encontrarla me llama para contarme que había ido a un after en el que estaban Diego y Lucas, pero que Diego para variar estaba en su nube de pedo polleruda asique estaba con Lucas, sus amigas y sus amigos. Y pasó lo que ya todos sabemos.. Bueno NO TAAAANTO, Lucas la agarró a la salida del baño o la cocina no entendí bien y se la chapó. La chapó tan descontroladamente que Lucía lo sacó porque dice que se le iba a ir la situación de las manos. Pero Lucas le mordió la boca y le dejó dos labios tipo.. entre moria Casán y Raquel Mancini. Haciéndolo evidente. Por suerte todos estaban muy ebrios y drogados como para entender o preguntar por la situación, con excepción de la mejor amiga de Lucía, Sú. Sú le saco la chafi al toque y se lo hizo saber, obviamente Lucía lo negó, pero no podía ocultar el rojo de los labios ni la cara de “que acaba de pasar”. Así que se lo contó y Sú le dijo “YO TE DIJE”.
Ahora vamos a las conclusiones que sacamos con Lucía y que ella sacó con su amiga SÚ. Esto está para el orto, no se puede, es imposible, inimaginable,intolerante, extremadamente peligroso, y hasta dañino en cierto punto. Ya que ya apareció una escena de celos encubierta de parte de Lucas, y bronca por parte de Lucía por su actitud. Esto era obvio que en algún momento iba a suceder, todos lo notaban pero Lucía estaba segura de poder controlar la situación… ahora el problema está si Diego se entera de lo que pasó, es un tipo enfermamente celoso, es de esos pibes que no les importa si sos mina o vago y te va a plantar un derechazo sin pensarlo, en la cara. Es muy posesivo de sus amigas y amigos y de su hermano ni hablar. No le cabe mezclar las cosas, ni en pedo le presenta una amiga al hermano, pero el si puede agarrarse las amigas de Lucas sin problema. Obviamente Lucas no sabe, porque también se armaría. Los dos son unos egoístas de mierda. Y Lucía no quiere sentirse en el medio. Pero no lo puede evitar… tira más para el lado de Lucas, no por lo que haya pasado, sino porque con Diego no está entendiéndose mucho más que para salir de fiesta. Le dá igual aunque a veces quiera que las cosas cambien y pone de su parte pero escucha el nombre de la novia de Diego y se exaspera, pero supongo que será normal…
El dilema de Lucía está en ¿Qué pasa si Lucas se enganchó apenas con esto y consigue que ella también se enganche.? ¿cómo hace para manejar esa situación, siendo que es una mina que le cabe sentir.? NECESITA URGENTE mantenerse ocupada así no le hacen la cabeza ni la compran con un poco de interés y cariño de parte de Lucas…
Pobre Lucía, se mandó la cagada del A Ñ O. Pero, no tiene que llorar sobre la leche derramada.

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